jueves, septiembre 02, 2010

BODAS DE PLATA


Bodas de plata de Luz Stella Hernández, en Bosa, Colombia





La Eucaristía a las 12m , estuvo muy emotiva. Nada menos que una renovación de la consagración a los 25 años… Esto supone un largo camino recorrido de fidelidad en la alianza con Dios y de misericordia infinita para con Luz Stella, su familia y con toda la familia claretiana. Se siente el perfume del “amor primero” renovado con años de trasegar, de experiencias, de aciertos y también de errores humanos. Y todo eso, por la gracia de Dios se vuelve amor, entrega, donación y profunda intimidad esponsal con Cristo, la Iglesia y sobre todo, con los hermanos más débiles.





Después de la Eucaristía y tras remachar una promesa de amor eterno, una reunión con la familia más cercana: profesores, empleados. Luego, el almuerzo, y en la tarde, serenata, rezo de vísperas muy especial y compartir fraterno de regalos y tarjetas enviadas.
El ciento por uno… se cumple una vez más. La paz y la alegría son duraderas. El amor más exigente y más sabio y el manantial de donde fluye la consagración, inagotable: es Dios mismo permanente en su amor de misericordia que llama al otro abismo: su creatura, para amarla y embellecerla. Y todo en la profunda comunión de su Reino. Gracias al Señor. Alegría congregacional. Súplica por nuevas vocaciones. La oración sobreabunda a la palabra que se queda pobre. Es la experiencia de la riqueza de Dios compartida, en elección y gratuidad.

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